El filete de trucha a la plancha es uno de esos platos sencillísimos que siempre me alegran el día. La piel queda muy crujiente sobre la plancha bien caliente, la carne sigue jugosa y tierna, y basta un poco de mantequilla con limón y perejil para darle el toque final.
Lo comí en julio de 2026 en la Brasserie Chez Élise, en Lutzelbourg, un pueblo precioso del Mosela donde me encanta pasear. Me dieron ganas de repetirlo en casa, con el método clásico que se encuentra en todo el este de Francia.
La trucha es un pescado de río barato y fácil de encontrar ya fileteado en la pescadería. El secreto está en una plancha muy caliente, la piel bien seca y, sobre todo, no tocar el pescado mientras se hace. Con unas patatas baby es una comida completa en menos de 40 minutos.
La receta
Receta clásicaLa receta tradicional del plato, no la del restaurante donde lo probé.
Ingredientes
Trucha
- 4 filetes de trucha con piel (unos 150 g cada uno)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal en escamas y pimienta
Mantequilla de limón
- 50 g de mantequilla
- El zumo de 1/2 limón
- 2 cucharadas de perejil picado
Acompañamiento
- 600 g de patatas baby
- 1 limón cortado en gajos
Preparación paso a paso
- Lava las patatas baby y cuécelas 20 minutos en una olla con agua con sal, empezando en frío, hasta que la punta de un cuchillo entre con facilidad. Escúrrelas y mantenlas calientes.
- Pasa el dedo por la carne de los filetes para localizar las espinas y quítalas con unas pinzas. Seca bien las dos caras, sobre todo la piel, con papel de cocina.
- Calienta la plancha a fuego fuerte (unos 250 °C) durante unos 10 minutos. Pinta la piel de los filetes con aceite de oliva y sálala ligeramente.
- Coloca los filetes con la piel hacia abajo sobre la plancha, presionando 10 segundos con una espátula para que no se encojan. Cocina de 4 a 5 minutos sin moverlos: la carne se vuelve opaca casi hasta arriba.
- Da la vuelta a los filetes y déjalos de 30 segundos a 1 minuto por el lado de la carne, solo para terminar la cocción. Retíralos enseguida y déjalos con la piel hacia arriba para que siga crujiente.
- Mientras tanto, derrite la mantequilla en un cazo a fuego suave. Fuera del fuego, añade el zumo de limón y el perejil, y salpimienta.
- Sirve los filetes con las patatas, riega el pescado y las patatas con la mantequilla de limón, añade una pizca de sal en escamas y acompaña con los gajos de limón.
Consejos y variantes
- Si no tienes plancha, una sartén grande de hierro o de acero bien caliente da el mismo resultado.
- Para darle un toque crujiente, dora 30 g de almendras laminadas en la mantequilla antes de añadir el limón.
- La trucha asalmonada se cocina igual, solo cuenta 1 minuto más si los filetes son gruesos.
- La trucha se come al momento. Las sobras se conservan 1 día en la nevera y están ricas en frío, desmigadas en una ensalada.
Receta compartida a título orientativo, adáptala a tus utensilios: los tiempos y temperaturas pueden variar. Revisa los alérgenos (gluten, leche, huevos, pescado, marisco, frutos de cáscara, sésamo…) y la frescura de los productos. El pescado, la carne y los huevos crudos o poco hechos no se recomiendan a embarazadas, niños pequeños, personas mayores o vulnerables. Cuidado con el aceite caliente, el flambeado y el alcohol. No soy un profesional de la salud ni de la nutrición.


